Seguros éticos

Un seguro es ético cuando los agentes que participan en su creación y gestión (es decir, compañía aseguradora y correduría, respectivamente) observan una conducta ética y buscan el bien común por sobre el beneficio individual.

El producto que crean y gestionan estas entidades será, por lo tanto, un producto que respete y proteja al cliente, a sus actividades o a sus bienes y que conlleve todos los criterios de un espíritu ético.

Una conducta ética comprende varios valores, entre ellos:

Los seguros tradicionales benefician con sus ganancias a unos pocos a través de prácticas especulativas. Para poder hacer los seguros más democráticos y que la comunidad pueda beneficiarse de una parte de las ganancias, hay individuos que se agrupan en colectivos y gestionan sus propios seguros bajo la premisa de la solidaridad.

Pero hay muchas maneras de que la sociedad pueda beneficiarse de los seguros sin ser una cooperativa. En “Nuestras prácticas éticas” explicamos las formas que hemos encontrado en Casablancas, como pequeña correduría que somos, para devolver parte de los beneficios a la comunidad.